Los padres en el isalm

Vie, 05/05/2017 - 07:48

«¡Y recuerda cuando hicimos un pacto con los Hijos de Israel: “Solamente adoraréis a Dios. Sed buenos con vuestros padres, con vuestros familiares, con los huérfanos y los necesitados”».[1] Existen ciertos grupos y tendencias entre los musulmanes, que debido a su concepción sectaria o fanática del Din, promueven, especialmente entre los conversos o nuevos integrantes de los mismos, el alejamiento e incluso la ruptura de los lazos familiares en tanto que esta

Le preguntaron al Imam Rida (P) si era posible suplicar por los padres que no están en el camino recto. Imam Rida (P) respondió: “Suplica por ellos y paga limosna para ellos. Si ellos están vivos y no conocen el camino de la verdad, se tolerante con ellos. El Mensajero de Dios dijo: ‘Dios me ha enviado con la misericordia, no con el mal trato’”.[2]
Es decir, que en cualquier caso tenemos la responsabilidad de hacer buenos actos por nuestros padres y ser bondadosos con ellos, independientemente de sus creencias o posturas religiosas, y en todo caso lo que podemos hacer es pedir a Allah (SWT) que los guíe hacia el camino recto, y ser perseverantes en esa petición, pero nunca romper los lazos o ser rudos o descorteses con ellos, incluso aunque nuestros padres fuesen incrédulos.
Al respecto Imam Sadeq (P) dijo: “Servir y ser bondadosos con los padres es obligatorio, y si estos son idólatras no les obedezcas en el pecado, porque no hay obediencia debida a una criatura de Dios desobedeciendo a Dios”.[3] 
En este caso no debemos seguir a nuestros padres en la incredulidad evidentemente, pero eso no quiere decir que dejemos de tener un comportamiento cariñoso y amable con ellos, más bien todo lo contrario para que con este buen comportamiento puedan ser atraídos hacia la creencia y hacia la religión de Allah (SWT).
Imam Baqr (P) también deja esto claro en el siguiente dicho: “Hay tres cosas que para Dios son sagradas. Devolver lo que te dejan en depósito, sea de un creyente o de un incrédulo. Cumplir con la promesa, sea esta dada a un creyente o a un incrédulo. Y servir y ser bondadoso con los padres, sean creyentes o incrédulos”.[4]
Un hombre le dijo a Imam ‘Ali (P) que sus padres eran enemigos de Ahlul Bait (P). Imam ‘Ali (P) le contestó: “Sé amable con ellos y sírvelos tal como sirves a los musulmanes que siguen a Ahlul Bait”.[5]
Hay una historia que igualmente resume muy bien lo dicho anteriormente. Un joven de Kufa visitó a Imam Sadeq (P) en Meca y le comentó que era recién converso desde el cristianismo pero que sus padres y su familia seguían siendo cristianos y no sabía cómo debía comportarse con ellos incluso a la hora de compartir la comida. El Imam (P) le preguntó “¿acaso ellos comen cerdo?”, a lo que el joven respondió que no, que ni siquiera tocaban a ese animal. El Imam (P) le dijo “entonces acompáñalos en la comida sin problema” y añadió “cuida mucho a tu madre y sé muy bondadoso y cariñoso con ella. Y si ella es mayor, cuando fallezca, asume tú mismo la responsabilidad de su entierro y no dejes esto en manos de otra persona”.
Desde entonces el joven trató a su madre como el Imam (P) le indicó y se convirtió como en un sirviente para ella, al punto que esta le terminó preguntando que como era posible que antes cuando él era cristiano como ellos nunca la trató así y sin embargo ahora que era musulmán sí lo hacía. El joven le respondió “Uno de los hijos del Profeta (PBd) me enseñó así”. Su madre le preguntó entonces si ese hombre era un profeta y el hijo le aclaró que no, que era un descendiente del Profeta Muhammad (PBd), a lo que su madre le contestó diciendo que “lo que ese hombre te ha enseñado es uno de los consejos de los grandes profetas”.
Esta narración que viene recogida con detalle en los libros “Usul al Kafi” y “Bihar al Anuar”, termina con que la madre admitió el Islam y murió siendo musulmana. En ella se nos enseña cómo debe ser realmente desde el punto de vista islámico nuestro comportamiento y trato con nuestros familiares no musulmanes.
Desconfiad pues de aquellos que nos susurran o tratan de imponernos el mal comportamiento con nuestros padres, amparándose en que estos no sean musulmanes, porque ese no es el mensaje de Islam.
Por el contrario, perseveremos y esforcémonos en nuestro buen comportamiento y cariño hacia ellos, pues esa será la mejor manera de atraerlos y dulcificar sus corazones hacia el Islam, demostrándoles con nuestro ejemplo que el verdadero Islam está muy lejos de aquella opinión que interesadamente transmiten los distintos medios de difusión, con la inestimable ayuda de aquellos que, aparentemente desde el Islam, se empeñan cada día con sus actos en hacer más sombría esa negativa imagen general de nuestro religion.
[1]: el sagrado Corán 2:83
[2]: al-Kafi v:2 p:159
[3]: Bihar al-Anwar: v:74 p:72
[4]: Tuhaf al-Uqul p:367
[5]:Nahj al-Balagha
 
 

Añadir nuevo comentario

Plain text

  • No se permiten etiquetas HTML.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
1 + 1 =
Solve this simple math problem and enter the result. E.g. for 1+3, enter 4.
Todos los derechos reservados. Al usar los materiales es obligatorio hacer referencia a www.welayatnet.com
Online: 7